Tras años marcada por episodios severos de smog, la capital china reportó en 2025 los mejores indicadores de calidad del aire desde que comenzó el monitoreo ambiental. El balance fue presentado por el alcalde Yin Yong durante la sesión anual de la Asamblea Popular Municipal de Beijing, donde destacó una reducción sostenida de contaminantes en la ciudad.
Uno de los cambios más relevantes ha sido el crecimiento del parque vehicular eléctrico. Actualmente circulan más de 1.3 millones de vehículos de nueva energía en la capital, una cifra que ha contribuido a disminuir emisiones provenientes del transporte, uno de los principales focos de contaminación urbana. Paralelamente, la energía limpia ya representa el 36% de la generación eléctrica local.
El resultado de estas medidas se reflejó en un dato inédito: por primera vez, más del 80% de los días del año registraron niveles considerados como “buena calidad del aire”. Para una metrópoli que durante años figuró entre las más contaminadas del planeta, el indicador marca un cambio significativo.
Otro de los puntos relevantes es la reducción de las partículas PM2.5, consideradas altamente dañinas para la salud por su capacidad de penetrar en el sistema respiratorio. En 2025, la concentración anual promedio se ubicó en 27 microgramos por metro cúbico, lo que representa una disminución de 11.5% respecto al año anterior y el nivel más bajo desde que se tiene registro oficial.
Las autoridades municipales adelantaron que la estrategia continuará en 2026 con mayor infraestructura para movilidad eléctrica. Beijing proyecta la instalación de 30 mil nuevos cargadores públicos, además de mantener una capacidad de producción anual de 700 mil vehículos eléctricos.
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xmh