Elementos de la Secretaría de Marina localizaron y desmantelaron un laboratorio clandestino presuntamente vinculado al Cártel de Sinaloa en el municipio de Cosalá, como parte de un operativo coordinado con la Fiscalía General de la República. El hallazgo se realizó en las inmediaciones del poblado La Palma, una zona rural donde, de acuerdo con reportes oficiales, se llevaban a cabo actividades relacionadas con la producción de drogas sintéticas.
Durante el operativo, personal naval adscrito a la Octava Zona Naval identificó instalaciones improvisadas que presuntamente eran utilizadas para la elaboración de metanfetamina. En el sitio se aseguraron y posteriormente destruyeron diversas sustancias químicas, entre ellas aproximadamente mil litros de fenil-2 propanona, 400 litros de tolueno y 100 kilogramos de sosa cáustica, compuestos comúnmente asociados a este tipo de procesos.
Además de los insumos, las autoridades reportaron la presencia de equipo especializado para la producción a gran escala. Entre los objetos localizados se encontraban reactores con capacidad de hasta 500 litros, condensadores, tambos, bidones, cilindros de gas licuado de petróleo y herramientas diversas para manipulación de sustancias. Todo el material fue inhabilitado en el lugar con el objetivo de evitar su reutilización.
De acuerdo con la información oficial, el laboratorio contaba con una infraestructura considerable, lo que sugiere un nivel de operación más amplio en comparación con instalaciones improvisadas de menor escala. Este tipo de espacios suelen ubicarse en zonas de difícil acceso para reducir el riesgo de detección por parte de las autoridades.
Aunque no se reportaron personas detenidas durante esta acción, el aseguramiento forma parte de las estrategias implementadas para debilitar las capacidades de producción de grupos delictivos. La destrucción de precursores químicos y equipo busca interrumpir las cadenas de fabricación antes de que las sustancias lleguen a su fase de distribución.
Especialistas en seguridad señalan que el desmantelamiento de laboratorios clandestinos es una de las acciones recurrentes en estados del noroeste del país, donde la producción de drogas sintéticas ha ganado terreno en los últimos años. Sin embargo, advierten que estas operaciones representan solo una parte del problema, ya que la capacidad de reubicación de estos grupos permite que nuevas instalaciones surjan en otras zonas.
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xmh