El líder espiritual tibetano Tenzin Gyatso, conocido internacionalmente como el Dalai Lama, emitió ayer un comunicado oficial negando cualquier relación con el financista estadounidense Jeffrey Epstein, cuyo nombre ha estado en el centro de una nueva ola de atención mediática tras la publicación de documentos gubernamentales en Estados Unidos.
Los llamados “archivos Epstein”, una extensa colección de correos electrónicos, listas de contactos y otras comunicaciones liberadas recientemente por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, contienen múltiples referencias al Dalai Lama —hasta 169 menciones, según varias versiones de los registros. Estas referencias fueron tomadas por algunos medios y usuarios de redes sociales como indicio de una posible relación entre el líder budista y Epstein, un personaje convicto por delitos sexuales y muerto en prisión en 2019 mientras enfrentaba cargos por tráfico sexual de menores.
Sin embargo, en un breve comunicado difundido a través de las cuentas oficiales de Su Santidad, su oficina aseguró que no existe evidencia de contacto directo o reuniones autorizadas entre el Dalai Lama y Epstein o sus representantes.
“Podemos confirmar inequívocamente que Su Santidad nunca ha conocido a Jeffrey Epstein ni ha autorizado ningún encuentro o interacción con él por parte de nadie en su nombre”, se lee en el texto emitido desde Dharamsala, en el norte de la India.
Menciones pero sin contacto confirmado
Las referencias al líder tibetano en los archivos corresponden principalmente a correos electrónicos fechados en 2012, agendas electrónicas y notas de organización de eventos. En algunos de estos documentos, asociados a la extensa investigación sobre Epstein, se menciona que éste estaba interesado en asistir a actividades donde estaría presente el Dalai Lama o que sondeaba invitaciones para encuentros. Pese a eso, no hay pruebas concretas de que alguna reunión se haya materializado ni de que existiera comunicación directa entre ambos.
Especialistas en análisis de datos de archivos judiciales señalan que la simple aparición de un nombre en este tipo de colecciones no implica necesariamente contacto personal ni participación en actividades conjuntas, especialmente cuando se trata de figuras públicas que aparecen en agendas y listados extensos como parte de referencias o planes nunca concretados.
Reacción internacional y contexto mediático
La negación del Dalai Lama llega en un clima mediático en el que diversas figuras públicas han visto sus nombres emerger en los registros, algunos más claramente vinculados que otros. Aquellos comentarios en redes sociales que propagaron la idea de una relación entre el líder budista y Epstein desencadenaron una ola de escepticismo y teorías que no han sido verificadas por fuentes independientes.
A la par, portavoces oficiales de distintos gobiernos han intervenido en el debate, enfatizando que menciones en documentos no equivalen a vínculos probados. En India, autoridades han pedido evitar asociar instituciones espirituales o cívicas con controversias que carecen de evidencia sólida, argumentando que ello puede distorsionar la percepción pública sin fundamento.
El trasfondo de los “archivos Epstein”
Los documentos liberados por el Departamento de Justicia forman parte de un esfuerzo por transparentar las investigaciones alrededor de Jeffrey Epstein, que atrajo atención global por las figuras poderosas que lo rodearon y por las acusaciones de abuso que marcaron su vida pública. El archivo incluye millones de páginas de correos y materiales diversos que investigadores e internautas han analizado buscando nombres y conexiones, aunque la sola presencia de un nombre no prueba culpabilidad o relación directa sin corroboración adicional.
xmh
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