El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) continúa con la colocación de casas a través del programa Vivienda para el Bienestar, una estrategia dirigida a trabajadores de bajos ingresos que buscan adquirir su primera propiedad. De acuerdo con la información difundida por el instituto, el costo aproximado de estas viviendas ronda los 600 mil pesos, cifra que se ubica por debajo del precio promedio del mercado inmobiliario en distintas zonas del país, donde inmuebles de características similares pueden superar el millón de pesos.
El esquema está enfocado principalmente en personas que perciben entre uno y dos salarios mínimos mensuales. Además del nivel de ingresos, los interesados deben contar con un crédito vigente del Infonavit o estar registrados como derechohabientes con al menos seis meses de antigüedad laboral. Otro de los puntos clave es no tener una vivienda propia ni mantener otro crédito hipotecario activo con el instituto.
En algunos casos, cuando se trata de la adquisición de la primera casa, el programa contempla un rango de edad de entre 20 y 35 años. Sin embargo, las condiciones pueden variar dependiendo de la convocatoria y del perfil del solicitante. Las autoridades recomiendan mantener actualizados los datos en la plataforma “Mi Cuenta Infonavit”, ya que el contacto con las personas preseleccionadas se realiza por correo electrónico, mensajes de texto o incluso notificación postal.
Para iniciar el trámite, los aspirantes deben presentar documentación básica que permita verificar su situación personal y financiera. Entre los papeles solicitados se encuentran acta de nacimiento, CURP, identificación oficial vigente, comprobante de domicilio reciente y constancia de ingresos que acredite que se encuentran dentro del rango salarial requerido. También se pide un certificado de no propiedad y, en su caso, documentos que acrediten el estado civil o alguna discapacidad emitida por una institución pública.
Las viviendas consideradas dentro del programa cuentan con una superficie aproximada de 60 metros cuadrados. Están diseñadas con dos recámaras, sala, comedor y cocina, y se ubican en zonas que, según el instituto, disponen de servicios básicos. El Infonavit señala que los desarrollos cumplen con lineamientos de calidad y seguridad establecidos en su normativa interna.
El acceso a una vivienda propia continúa siendo uno de los principales retos para trabajadores con ingresos limitados, especialmente ante el encarecimiento del suelo y los materiales de construcción.
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xmh