Tochimilco. Enclavada en las faldas del Popocatépetl la comunidad indígena de San Antonio Alpanocan, perteneciente a este municipio, enfrenta problemas relacionados con la infraestructura rural y el manejo de aguas residuales.
Autoridades auxiliares y representantes ejidales realizaron un recorrido de supervisión en la zona conocida como Texcal Pintado para constatar el deterioro del camino que conecta con las áreas de cultivo y que diariamente utilizan campesinos, comerciantes y habitantes de la región.
La visita de campo fue encabezada por integrantes de la presidencia auxiliar del denominado autogobierno indígena de San Antonio Alpanocan en coordinación con el comisariado ejidal quienes verificaron las condiciones del acceso luego de diversas quejas de pobladores sobre el mal estado de la vía.
Durante el recorrido los representantes comunitarios observaron daños considerables provocados por el desgaste natural, el tránsito constante y las recientes lluvias situación que ha complicado el paso de vehículos y personas hacia el campo. Para muchas familias este paso representa una vía esencial para trasladar cosechas, insumos agrícolas y productos de autoconsumo.
Las autoridades informaron que ya se analizan posibles alternativas para intervenir la zona y mejorar las condiciones del trayecto. Aunque todavía no se ha definido un proyecto específico, la prioridad es encontrar una solución viable que beneficie a la población y permita garantizar un acceso seguro y funcional.
Sin embargo, la preocupación en Alpanocan no se limita únicamente a los caminos. Otro de los temas que genera inquietud entre los habitantes es la descarga de aguas negras hacia el río de la comunidad, un problema ambiental que también fue incluido dentro de la agenda prioritaria de las autoridades locales.
De acuerdo con lo expresado durante la reunión vecinal se buscarán mecanismos para atender el problema sanitario y reducir el impacto ambiental que actualmente afecta tanto al ecosistema como a la salud pública de la población. Vecinos señalaron que la contaminación del afluente se ha convertido en una preocupación constante debido a los malos olores y al posible riesgo de enfermedades.
En medio de ese escenario algunos habitantes comenzaron a explorar alternativas comunitarias para aprovechar parte del agua residual mediante infraestructura de captación. Entre las propuestas planteadas destaca la posibilidad de construir una pequeña presa con apoyo de los programas de obra comunitaria impulsados por el gobierno estatal.
La intención, explicaron pobladores, sería almacenar agua para reutilizarla eventualmente en ciertas actividades agrícolas, una propuesta que todavía deberá analizarse técnica y ambientalmente pero que refleja el interés de la comunidad por encontrar soluciones colectivas a los problemas que enfrentan.
San Antonio Alpanocan es una de las juntas auxiliares indígenas más importantes de la región volcánica de Puebla y mantiene una fuerte actividad agrícola, principalmente ligada al cultivo de maíz, frijol y hortalizas. Debido a su ubicación geográfica y a las condiciones del terreno, los caminos rurales representan una infraestructura clave para la economía y la movilidad de cientos de familias. Sin olvidar sus problemas legales, sociales y legales limítrofes con otras comunidades del estado vecino de Morelos.
Foto: Cortesía
cdch