Washington, Estados Unidos.- El Gobierno Federal de Estados Unidos se enfrenta a una inminente parálisis a partir del miércoles, luego de que el Congreso no logrará aprobar el presupuesto necesario para mantener en funcionamiento las agencias federales. La falta de consenso entre los partidos ha llevado al presidente Donald Trump a preparar despidos masivos como parte de las medidas ante el posible cierre.
El límite plazo para alcanzar un acuerdo vence a las 23:59 horas del martes. En caso de no lograrse, todas las actividades consideradas no esenciales quedarán suspendidas, mientras que los servicios básicos deberán operar sin recibir remuneración hasta nuevo aviso.
El 19 de septiembre, el Partido Republicano presentó una propuesta de financiación provisional que permitiría extender las operaciones gubernamentales por siete semanas más. Sin embargo, el proyecto fue bloqueado en el Senado por la falta de respaldo demócrata, ya que se requiere una mayoría calificada para su aprobación.
La oposición condicionó su apoyo a la prórroga de subsidios establecidos en la Ley de Cuidado de Salud Asequible (Obamacare), además de exigir la reversión de recortes aplicados al programa Medicaid tras la reciente reforma fiscal. Estas exigencias fueron rechazadas por el presidente Trump, quien calificó las demandas como "completamente irrazonables", suspendió las negociaciones con los líderes demócratas y los responsabilizó anticipadamente del colapso operativo.
El receso actual del Congreso se extiende hasta el 30 de septiembre, lo que deja al Senado con una última oportunidad de votar el mismo día del cierre. No obstante, las marcadas divisiones políticas hacen poco probable que se alcance un consenso.
En ausencia de un presupuesto, la normativa obliga a las agencias gubernamentales a suspender a los empleados no esenciales. Aquellos que cumplan funciones clave para la seguridad nacional, como agentes del FBI, controladores aéreos y personal militar, deberán continuar sus labores sin percibir su salario mientras dure la suspensión.
Un memorando de la Oficina de Gestión y Presupuesto revela que el gobierno ha instruido a las agencias a utilizar el cierre como una oportunidad para reducir personal, especialmente en programas catalogados como prescindibles. Esta estrategia apunta a recortar el tamaño del aparato federal durante la contingencia.
Cabe recordar que durante el primer mandato de Trump, en 2018, se vivió el cierre más prolongado de la historia del país, con una duración de 35 días. En aquella ocasión, cerca de 340 mil empleados federales fueron puestos en excedencia.
Habitualmente, cada agencia elabora un plan de contingencia que define qué funciones se mantienen durante una paralización. Estos esquemas solían publicarse en el sitio de la Oficina de Administración y Presupuesto, pero hasta el momento no se han dado a conocer, lo que genera incertidumbre sobre la magnitud de los recortes que podrían ejecutarse en esta ocasión.
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Foto: Redes sociales
djs