Atlixco. La madrugada del sábado el eco metálico de una cortina entreabierta en la calle 3 sur alertó a los policías locales de Atlixco.
Pero detrás de la papelería Markus el silencio quedó roto por un intento de huida: un joven quedó atorado en su propio botín. Así fue detenido Michaell N., conocido entre los comerciantes de la zona por sus constantes incursiones en locales y negocios. Su captura, sin embargo, duró menos que el sobresalto de la madrugada.