Ciudad de México.- Cada vez más personas conocen los nuevos medicamentos utilizados para tratar la diabetes y la obesidad, y junto con esa mayor difusión también surge una duda frecuente: si recurrir a ellos equivale a hacer trampa. Desde una perspectiva médica, la respuesta es no. Estas terapias funcionan como un apoyo para los cambios en el estilo de vida y, en algunos casos, pueden complementarse con otros tratamientos farmacológicos.