Investigadoras del Instituto de Biotecnología (IBt) de la UNAM identificaron una bacteria marina, Stutzerimonas frequens o GOM2, capaz de degradar poliuretano, uno de los plásticos más persistentes en el ambiente. Esta especie, que naturalmente vive a mil metros de profundidad en el Golfo de México, podría convertirse en una herramienta clave para enfrentar la contaminación por plásticos.