En el contexto de los preparativos rumbo a la Copa del Mundo de 2026, la empresa MINISO anunció el lanzamiento de una colección oficial de productos inspirados en el torneo, apostando por artículos de uso cotidiano con un enfoque claramente dirigido al coleccionismo. La propuesta forma parte del programa de licencias avalado por la FIFA, lo que permite a distintas marcas desarrollar mercancía con identidad visual del evento bajo lineamientos establecidos.
La línea incluye objetos como bufandas con referencias al campeonato, bolsas reutilizables con ilustraciones del trofeo, mochilas deportivas en distintos tonos, así como llaveros metálicos, pulseras y accesorios portátiles. También destacan esferas decorativas y pequeños colgantes que retoman elementos gráficos asociados al torneo. A diferencia del merchandising tradicional —centrado durante años en jerseys o balones—, esta colección apuesta por productos más accesibles, fáciles de transportar y pensados para integrarse a la rutina diaria.
Uno de los rasgos más visibles de la colección es la presencia constante de la figura del trofeo, que aparece replicada en varios de los artículos. Este recurso no es menor: más que reproducir uniformes o equipaciones deportivas, la estrategia apunta a generar objetos con valor simbólico que puedan funcionar como recuerdos del evento. Se trata de piezas pequeñas, pero diseñadas para mantenerse vigentes incluso fuera del contexto inmediato de los partidos.
Este lanzamiento también refleja un cambio en la forma en que las marcas buscan conectar con los aficionados. En lugar de enfocarse únicamente en el consumo durante el torneo, se apuesta por extender la experiencia hacia la vida cotidiana mediante productos que acompañan al usuario en distintos espacios. En un Mundial que se celebrará de forma conjunta entre México, Estados Unidos y Canadá, la estrategia cobra relevancia al intentar llegar a públicos diversos y más amplios.
De acuerdo con la Licensing International, los grandes eventos deportivos se han convertido en plataformas clave para el desarrollo de productos licenciados dirigidos a audiencias jóvenes y consumidores ocasionales. En este sentido, los artículos coleccionables de bajo costo han ganado terreno frente a productos más tradicionales, en parte por su accesibilidad y por su potencial de circulación en entornos digitales, donde compartir objetos y experiencias forma parte de la interacción entre aficionados.
Por su parte, datos de Statista apuntan a que el mercado global de productos licenciados vinculados al deporte mantiene una tendencia de crecimiento sostenido, impulsado principalmente por colaboraciones entre marcas de consumo masivo y eventos de alto impacto. Este fenómeno no es exclusivo del futbol, pero encuentra en la Copa del Mundo uno de sus principales escaparates.
Un caso similar es el de Pop Mart, firma reconocida por sus figuras de colección, que también ha anunciado productos relacionados con el Mundial. Este tipo de iniciativas confirma que el negocio alrededor del deporte ya no se limita al terreno de juego ni a la transmisión televisiva, sino que se expande hacia el consumo cultural y cotidiano.
foto ilustrativa
xmh