El anuncio de un incremento al impuesto sobre bebidas saborizadas ha encendido alertas en el sector refresquero, que advierte consecuencias económicas y sociales más amplias de lo que el gobierno plantea. Andrés Massieu Fernández, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Bebidas (MEXBEB), señaló que la medida pondría en riesgo miles de empleos y la supervivencia de comercios locales, sin resolver de fondo los problemas de salud pública como la obesidad y el sobrepeso.