El consumo de alcohol en México no sólo representa un problema de salud pública, sino también un fuerte impacto económico. Según especialistas, el costo total de los efectos relacionados con el consumo de bebidas alcohólicas asciende al 2.1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), lo que equivale a aproximadamente 552 mil millones de pesos anuales. En contraste, la recaudación fiscal de esta industria apenas representa el 0.2 por ciento del PIB.