El agua que llega a las casas de la Ciudad de México y varios municipios del Estado de México proviene en buena parte del Sistema Cutzamala, una red de presas y acueductos que últimamente muestra señales de alerta. Actualmente, sus reservas están en 75.53% de capacidad, una baja notable que pone sobre la mesa la importancia de cuidar cada gota en el día a día.