La banda de “Los Inmaculados”, detrás de muchas invasiones; la autoridad no los toca

Por claudia , 6 Mayo 2026

Desde hace varios años viene operando un grupo, o mejor dicho una banda, conocida como “Los inmaculados”, que es una organización de unas 25 personas que se han dedicado a invadir terrenos y casas, creando una red de complicidades con notarios y funcionarios públicos para aparentar que son los legítimos propietarios de los bienes inmuebles despojados. Su actividad inició en las regiones de Huejotzingo y San Martín Texmelucan. De tres años a la fecha, han mudado su actuación al municipio de Puebla.

Lo que sorprende de dicha agrupación es que ya carga con varias denuncias penales, en las que se ha identificado a los dos principales líderes de la banda.

Pese a las denuncias en su contra, los integrantes nunca han sido tocados por una autoridad, lo cual les da seguridad de que todas las invasiones que encabezan, por muy complicadas que resulten, tienen un manto de impunidad que les da suficiente confianza para seguir expandiendo sus acciones criminales.

Su principal característica es que todas las invasiones que han encabezado siempre ocurren en la franja limítrofe entre Puebla y Tlaxcala, logrando tener el apoyo de servidores públicos de ambas entidades.

Y cada vez que las acusaciones en contra de “Los inmaculados” llegan al ámbito del Poder Judicial, en esa instancia siempre de manera muy sospechosa las audiencias se retrasan, los expedientes se pierden o de plano los jueces decretan que no hay elementos para vincularlos a proceso.

Es decir, en el Poder Judicial hay “un dique protector” de “Los inmaculados”.

El funcionamiento de esta banda es una muestra clara de que, el llamado “Cártel del despojo” de Puebla, está vivo y es fuerte.

Que es mentira la versión oficial de que se está combatiendo.

Es una mafia que une a invasores, defraudadores, notarios, funcionarios de los registros públicos de la propiedad y de desarrollo urbano, a ministerios públicos y jueces en torno a un mismo objetivo: defender los robos de bienes inmuebles.

Las dos cabezas

Quienes conocen el funcionamiento de esta organización criminal señalan que son dos los principales líderes de “Los inmaculados”, quienes tienen muy bien delimitadas sus funciones.

Uno de ellos respondería al nombre de Jorge N., quien al parecer es el que tiene mayores “habilidades criminales”.

Se dice que es el encargado de detectar los bienes inmuebles que van a ser objeto del delito de despojo.

Sin ser abogado, es una persona que demuestra tener noción del manejo legal de bienes inmuebles. Por tanto, es quien falsifica firmas, escrituras y contratos de compra-venta, así como documentos de las áreas de desarrollo urbano, para aparentar que las casas o terrenos apropiados son de su legitima propiedad.

Al mismo tiempo, es un hombre muy hábil para lograr relaciones de complicidades con todos los servidores públicos que, en mayor o menor medida, su intervención es fundamental para generar la falsa fachada de que todos los trámites notariales y burocráticos que llevan acabo “Los inmaculados” están dentro de la ley, tanto en Puebla como en Tlaxcala.

Un segundo líder llevaría el nombre de José Guadalupe, alias “El More”, quien es el responsable del área operativa.

Es quien controla a grupos de choque que se alquilan para encabezar las invasiones.

Se encarga de reunir gente, a quienes se les paga, para que tomen de manera violenta los predios o inmuebles, bajo el falso argumento de que son los verdaderos dueños o que son familias carentes de vivienda.

Con el paso de las semanas, luego de una invasión, “El More” garantiza que los primeros invasores abandonen las propiedades ocupadas ilegalmente.

Es entonces cuando entran en acción otros miembros de la banda.

Una facción se dedica a cuidar los bienes despojados. Crea una red de “halcones” para alertar si se aproxima alguna intervención policiaca en las zonas invadidas o si los verdaderos dueños de las propiedades se quieren “hacer justicia por su propia mano”.

Otros miembros de “Los inmaculados” se dedican a lotificar los terrenos invadidos o arreglas las casas que fueron objeto de despojo. Todo ello para después poner a la venta todos esos bienes inmuebles.

La dinámica que siguen es actuar con la mayor rapidez posible. Buscan poseer el menor tiempo posible las propiedades despojadas. Les interesa obtener dinero inmediato, vendiendo los predios o inmuebles a bajo precio.

Y de esa manera, las demandas acaban recayendo contra los compradores que, bajo engaños, creyeron haber adquirido legalmente los bienes inmuebles que les ofrecieron “Los inmaculados”.

Los líderes de esta organización están demandados penalmente por las dos invasiones de los terrenos de la ex fábrica textil La Covadonga –ubicada en el norte del municipio de Puebla y cerca del límite con Tlaxcala–, las cuales ocurrieron el 9 de abril de 2023 y el 9 de febrero de 2025.

 

 

clh

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