En los últimos años, el 9 de marzo, conocido como 9M, se ha convertido en una fecha que genera conversación en México debido al llamado a participar en el paro “Un Día Sin Nosotras”, una iniciativa social que busca reflexionar sobre la presencia y el papel de las mujeres en distintos espacios del país.
La propuesta plantea que durante esa jornada muchas mujeres se ausenten de sus actividades laborales, escolares y de la vida pública como una forma simbólica de mostrar el impacto que tendría su ausencia en la economía, la educación y otros ámbitos sociales.
Pese a la relevancia que ha adquirido el movimiento en la discusión pública, el 9 de marzo no está reconocido como un día feriado oficial en México. Por ello, las actividades laborales y escolares se realizan con normalidad, ya que la legislación actual no contempla esta fecha dentro de los días de descanso obligatorio.
Esto significa que no existe un permiso laboral automático para faltar al trabajo, por lo que la decisión de participar en el paro depende de cada trabajadora y, en algunos casos, de los acuerdos que pueda establecer con su empresa o institución.
El movimiento “Un Día Sin Nosotras” surgió como una forma de protesta social para visibilizar diversas problemáticas que enfrentan las mujeres, entre ellas la violencia de género, la desigualdad laboral y la brecha salarial.
En el ámbito legislativo, la Cámara de Diputados aprobó en 2024 un dictamen que propone declarar el 9 de marzo como “Día Nacional Sin Nosotras”, con el objetivo de reconocer la relevancia de las mujeres en la sociedad. No obstante, el documento fue enviado al Senado de la República, donde aún no ha sido votado, por lo que la propuesta no se ha integrado a la legislación ni se ha publicado en el Diario Oficial de la Federación.
El antecedente más significativo del movimiento ocurrió en marzo de 2020, cuando miles de mujeres en distintas ciudades del país decidieron no acudir a sus trabajos, escuelas ni participar en actividades públicas, lo que generó una amplia conversación nacional.
Desde entonces, el 9M permanece como una fecha simbólica que cada año vuelve a poner en la agenda pública temas relacionados con la participación de las mujeres, sus derechos y las condiciones que enfrentan en México.