Ciudad de México. – El acuerdo global modernizado entre México y la Unión Europea es visto por el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo como una vía para atraer inversión extranjera hacia sectores estratégicos incluidos en el Plan México , entre ellos infraestructura, energía y el ramo farmacéutico. Aunque el pacto también busca ampliar el comercio de productos agrícolas, las autoridades mexicanas consideran que el mayor potencial está en la llegada de empresas europeas al país.
Luis Rosendo Gutiérrez Romano, subsecretario de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía, sostuvo que la inversión europea puede tener un peso incluso mayor que el intercambio comercial. De acuerdo con el funcionario, México ya cuenta con apertura para recibir capital de Europa, pero no ha promovido esa posibilidad con la fuerza necesaria. En ese contexto, planteó que compañías francesas, españolas, alemanas o italianas podrían asociarse con empresas mexicanas para producir dentro del país.
El funcionario destacó que el nuevo entendimiento permitirá eliminar el 99% de los aranceles aplicados a los productos que se comercializan entre México y la Unión Europea , incluidos bienes agrícolas que no habían quedado plenamente incorporados al tratado vigente desde el año 2000. Además, señaló que el acuerdo busca reforzar la relación política con el bloque europeo y diversificar las exportaciones mexicanas ante el cambio de condiciones comerciales impulsado por Estados Unidos.
Sin embargo, el pacto también ha generado cuestionamientos. Especialistas han advertido que, detrás de los beneficios anunciados, existen riesgos para las pymes mexicanas , así como para la capacidad del Estado de impulsar sectores productivos nacionales mediante compras públicas. El acuerdo, negociado durante nueve años, entre 2016 y 2025, fue firmado en la Ciudad de México y abre nuevas condiciones para la participación de compañías europeas en el mercado mexicano.
Uno de los puntos más controvertidos es la creación de un panel de resolución de controversias en materia de inversión. Esta figura permitiría atender disputas entre empresas y Estados, pero ha sido criticada porque, en otros tratados, ha derivado en demandas millonarias contra gobiernos cuando las corporaciones consideran que sus inversiones no fueron protegidas. Para Manuel Pérez Rocha, investigador del Institute for Policy Studies, este aspecto resulta especialmente delicado debido a que México ya enfrenta reclamaciones de compañías extranjeras con posibles pagos por millas de millones de dólares.
El especialista también cuestionó que el acuerdo abra a las empresas europeas el acceso a licitaciones públicas de gobiernos estatales y municipales, además de las federales, donde ya podía competir bajo condiciones similares a las empresas nacionales. A su juicio, otorgar trato nacional a las compañías europeas en la contratación pública reduce una de las herramientas que tiene el gobierno para fortalecer a pequeñas y medianas empresas, impulsar polos de industrialización y fomentar la economía interna.
Pérez Rocha demostró que en este tipo de acuerdos existe una marcada asimetría entre quienes resultan beneficiados y quienes pueden quedar rezagados. Según su análisis, las principales ganadoras suelen ser las grandes corporaciones con capacidad de exportar e importar, no necesariamente los productores campesinos ni las comunidades locales. También advierte que algunos sectores presentados como beneficiarios, como las bebidas, deben analizarse con cuidado, pues varias grandes marcas de cerveza y tequila están en manos de empresas transnacionales.
El investigador señaló que muchas compañías europeas podrían ver a México como una plataforma para exportar hacia Estados Unidos. Aunque ello implicaría la llegada de nuevas inversiones, se evaluará necesario evaluar si esos capitales realmente convienen al país, sobre todo ante señalamientos relacionados con posibles impactos ambientales y violaciones a derechos humanos atribuidos a empresas europeas en territorio mexicano.
Pese a sus críticas, Pérez Rocha reconoció que la firma del acuerdo también tiene una lectura geopolítica. Desde su perspectiva, México envía una señal frente a las presiones provenientes de Estados Unidos al mostrar que mantiene abiertas sus relaciones con Europa y que la Unión Europea puede representar una alternativa para diversificar sus vínculos económicos y políticos.
No te pierdas ninguna actualización importante. Explora nuestro portal para seguir informado sobre las últimas noticias en Puebla.
Foto Especial
Djs