Un accidente ferroviario sacudió uno de los corredores turísticos más transitados de Perú. La mañana del 30 de diciembre, dos trenes de pasajeros, operados por empresas distintas, chocaron de frente en la vía que conecta a Cusco con Machu Picchu, en la región de Cusco. El saldo preliminar es de una persona fallecida y alrededor de 40 personas lesionadas, además de daños considerables en las unidades involucradas.
De acuerdo con información oficial, la víctima mortal era el maquinista de uno de los trenes. Tras el impacto, equipos de emergencia llegaron a la zona para atender a los pasajeros, varios de los cuales presentaban lesiones que requirieron traslado inmediato a hospitales cercanos. Autoridades sanitarias confirmaron que algunos heridos se encontraban en condición delicada, aunque hasta el cierre de esta nota no se había actualizado el número exacto de personas hospitalizadas.
La Fiscalía Provincial de Cusco tomó conocimiento del caso y mantiene abierta una investigación para esclarecer las circunstancias del choque. En paralelo, personal del Ministerio de Salud de Perú desplegó ambulancias y brigadas médicas para brindar atención en el sitio y coordinar el traslado de los heridos al centro de salud de Ollantaytambo. Las autoridades también trabajan en la identificación de turistas afectados, ya que en esta ruta viajan tanto visitantes nacionales como extranjeros.
El área del accidente fue acordonada para facilitar las labores de auxilio y permitir el levantamiento de indicios. Uno de los puntos que aún no ha sido precisado es cuántos pasajeros viajaban en cada tren al momento del impacto, dato clave para dimensionar el alcance del incidente y establecer responsabilidades.
Ferrocarril Trasandino S.A., concesionaria del tramo ferroviario, informó que las causas del accidente no han sido determinadas y que colaborará con las investigaciones. La empresa evitó adelantar conclusiones y señaló que cualquier información adicional se dará a conocer conforme avancen los peritajes técnicos. Entre las líneas de investigación se contempla la operación en una vía de circulación controlada, donde la coordinación entre trenes resulta fundamental.
La ruta férrea hacia Machu Picchu es estratégica para el turismo peruano. Se trata del principal acceso a la zona arqueológica y atraviesa un entorno geográfico complejo, con tramos montañosos y condiciones que exigen protocolos estrictos de seguridad. Cualquier interrupción del servicio impacta de inmediato en la movilidad de miles de visitantes y en la economía local.
Tras el choque, las operaciones ferroviarias fueron suspendidas de manera temporal mientras se evalúan los daños a la infraestructura y se revisan los sistemas de control.
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