La escasez de combustible en Cuba está afectando cada vez más servicios básicos en su capital, La Habana, donde la recolección de residuos ha disminuido drásticamente por falta de diésel para los camiones encargados del servicio. Esto ha ocasionado que las calles se llenen de basura acumulada, con montones de desechos en esquinas y avenidas que ya generan problemas de higiene y riesgo sanitario.
Según medios estatales y reportes locales, solo 44 de los 106 camiones recolectores de basura continúan operando, mientras el resto permanece inactivo por falta de combustible, obligando a muchas zonas de la ciudad a pasar más de 10 días sin que un solo camión recolector haga su recorrido.
El Gobierno cubano ha implementado un racionamiento del diésel para priorizar el funcionamiento de hospitales y la generación de energía eléctrica, pero la medida ha perjudicado otros servicios clave como la recolección de basura, el turismo y la producción de tabaco.
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cdch