Austín, Texas. – El servicio de robotaxis de Tesla , que el propio Elon Musk había promocionado como el futuro inmediato del transporte autónomo, se enfrenta a una nueva polémica tras registrarse cuatro accidentes en un solo mes , según informes de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) , detectados por el medio especializado Electrek .
De acuerdo con los reportes, Tesla notificó tres accidentes adicionales ocurridos en septiembre, lo que eleva a siete el total de incidentes conocidos desde el lanzamiento del servicio a finales de junio en la ciudad de Austin, Texas . Todos los siniestros recientes tuvieron lugar durante la primera semana de septiembre , lo que sugiere —según el informe— que podrían existir más casos aún no divulgados públicamente .
La situación resulta particularmente crítica si se considera que la flota actual de robotaxis apenas alcanza entre 30 y 40 unidades , concentradas en una sola zona urbana. Con base en los datos disponibles, Electrek calculó que la tasa de accidentes de Tesla equivale a uno cada 62 mil 500 millas recorridas , casi el doble de la registrada por su principal competidor, Waymo .
A diferencia de Tesla, Waymo opera más de 2 mil 500 robotaxis en diversas áreas metropolitanas como Los Ángeles, San Francisco y Austin , con un acumulado superior a 100 millones de millas completamente autónomas , sin intervención humana directa.
En el caso de Tesla, sin embargo, los vehículos aún no operan de forma totalmente autónoma , pues cada unidad cuenta con un “monitor de seguridad” humano ubicado en el asiento del conductor o del copiloto, cuya función es intervenir en caso de emergencia . No obstante, el hecho de que los accidentes ocurran a pesar de esta supervisión ha generado fuertes críticas y cuestionamientos sobre la confiabilidad del sistema.
Entre los accidentes más recientes se encuentra uno que involucró a un animal en la carretera, además de dos choques con daños materiales , uno contra un ciclista y otro contra un automóvil particular . En ninguno de los casos se reportaron personas heridas, aunque los videos e informes disponibles muestran reacciones tardías del software de conducción ante obstáculos.
La compañía ha sido criticada también por censurar información en sus informes oficiales de accidentes , argumentando que ciertos datos constituyen “ información comercial confidencial ”. Esta práctica, calificada como opaca por los analistas, ha provocado que la NHTSA abra una investigación formal sobre el manejo y la transparencia de Tesla en la comunicación de sus incidentes.
Según el organismo regulador, en algunos casos Tesla tardó meses en reportar accidentes , incumpliendo los plazos legales de notificación. La investigación federal iniciada en agosto busca determinar si la empresa ocultó información relevante sobre fallos de su tecnología autónoma.
En suma, los recurrentes accidentes y la falta de transparencia en los informes alimentan las dudas sobre la seguridad y viabilidad del sistema de conducción autónoma de Tesla , mientras la compañía insiste en que sus robotaxis son parte de un proceso de prueba hacia la movilidad del futuro.