El complejo de Natanz Nuclear Facility, en Irán, fue blanco de agresiones, mientras que en Israel se registraron impactos de misiles en áreas próximas a Dimona Nuclear Facility
La guerra en Medio Oriente entró en una fase crítica luego de que se confirmaran ataques en zonas cercanas a instalaciones nucleares en Irán e Israel, lo que encendió las alertas a nivel mundial.
De acuerdo con reportes internacionales, el complejo de Natanz Nuclear Facility, en Irán, fue blanco de agresiones, mientras que en Israel se registraron impactos de misiles en áreas próximas a Dimona Nuclear Facility, una de sus principales instalaciones estratégicas.
Ante este escenario, la Organización Mundial de la Salud advirtió que estos hechos marcan una “fase peligrosa” del conflicto, debido al riesgo que implicaría un daño directo a infraestructura nuclear, lo que podría provocar afectaciones a la salud pública y al medio ambiente.
Los ataques forman parte de la escalada entre Irán e Israel, en un contexto de creciente tensión regional. Aunque hasta el momento no se han reportado niveles anormales de radiación, organismos internacionales mantienen vigilancia ante cualquier posible incidente.
La situación ha generado preocupación global, ya que un impacto mayor en este tipo de instalaciones podría desencadenar consecuencias de gran alcance, tanto para la población como para el equilibrio ambiental en la región.
Foto: Especial
cdch