Para muchos compradores en México, mostrar el ticket de compra al salir de un supermercado, tienda de autoservicio o club de precio se ha vuelto parte de la rutina. Guardias de seguridad o empleados colocados en la puerta suelen pedir el recibo para “verificar” los productos, una práctica que rara vez se cuestiona. Sin embargo, esta costumbre no es obligatoria ni está respaldada por la ley, según ha aclarado la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
La autoridad federal ha sido clara: una vez que el consumidor paga en caja, los artículos adquiridos pasan a ser de su propiedad. En ese momento, ningún establecimiento puede condicionar la salida del cliente a la presentación del ticket, ni retenerlo bajo el argumento de una revisión. En términos legales, exigir el recibo como requisito para salir del local no es válido.
¿Por qué se considera ilegal? Profeco explica que la revisión obligatoria del ticket puede representar una molestia injustificada para el consumidor. Este tipo de acciones puede afectar derechos básicos como la libertad de tránsito y la seguridad personal. La Ley Federal de Protección al Consumidor establece que los proveedores no pueden aplicar procedimientos que vulneren estos derechos bajo el pretexto de inspecciones, registros o controles internos.
A pesar de ello, la práctica sigue siendo común en gran parte del país. Supermercados, tiendas de autoservicio y clubes de membresía continúan aplicando esta medida, argumentando que sirve para evitar errores en el cobro o prevenir robos. No obstante, la Profeco ha reiterado que ninguna política interna está por encima de lo que marca la ley, y que los controles de seguridad deben realizarse sin afectar a los clientes.
Especialistas en temas de consumo señalan que el problema también tiene un componente cultural. Muchos consumidores aceptan la revisión del ticket por costumbre, desconocimiento o para evitar confrontaciones, lo que ha permitido que esta práctica se normalice con el paso del tiempo. Sin embargo, aceptar la revisión es una decisión voluntaria, no una obligación legal.
En caso de que un establecimiento intente impedir la salida de un cliente por negarse a mostrar su recibo, el consumidor tiene derecho a presentar una queja ante Profeco. Las denuncias pueden realizarse por teléfono, correo electrónico o de manera presencial en las oficinas de la dependencia. Cuando se comprueba que la revisión es sistemática o coercitiva, la autoridad puede imponer sanciones que van desde multas económicas hasta clausuras temporales.
Es importante hacer una distinción: conservar el ticket de compra sigue siendo recomendable. El recibo es necesario para realizar cambios, devoluciones o aclaraciones posteriores. Lo que no es válido es que se use como un filtro obligatorio para permitir la salida del establecimiento.
Foto ilustrativa
xmh