Aunque su empaque y tamaño parezcan inofensivos, el consumo frecuente de bebidas saborizadas con un alto contenido de calorías, azúcares y grasas saturadas representa un riesgo para la salud de las personas, particularmente en su infancia al estar en pleno desarrollo. Un ejemplo son las leches saborizadas en presentaciones menores a 350 mililitros, comúnmente dirigidas al público infantil por su facilidad de transportar e ingerir.
Ante el incremento en el consumo de las leches saborizadas en México, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) analizó 32 productos para verificar su cumplimiento con las disposiciones normativas y legales para su comercialización, asegurar que su aporte nutrimental y energético se encuentre dentro de los parámetros establecidos, así como que su tipo de grasa y contenido de azúcares corresponda a lo declarado en el envase.
Si bien un porcentaje importante de las leches saborizadas que se ofrecen en el mercado contienen sellos de advertencia por el exceso de azúcares, calorías y grasas saturadas que las componen, también aportan proteínas, magnesio, potasio, calcio, fósforo y otros minerales esenciales. No obstante, estos últimos pueden obtenerse de otros alimentos como las frutas, verduras, vegetales, leguminosas, cereales, y hasta de la propia leche simple sin endulzantes.
Tras las mil 696 pruebas realizadas en el Estudio de Calidad por el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor a cuatro productos sabor a fresa, cinco leches deslactosadas sabor a fresa, tres sabor a vainilla, ocho leches deslactosadas sabor a vainilla, cinco sabor a chocolate y a siete leches deslactosadas sabor a chocolate, la Procuraduría determinó incumplimientos en casi un tercio de las muestras.
Los productos de la marca Vaca Blanca y Great Value en sus presentaciones sabor a fresa, vainilla y chocolate no cumplen con las especificaciones para denominarse leches, pues el tipo de grasa que contienen es vegetal y no butírica propia de la leche.
Asimismo, los productos sabor a fresa, vainilla y chocolate de Vaca Blanca, el de Kellogg´s All Brann sabor a vainilla, Kellogg´s Choco Krispis sabor a chocolate y Kellogg´s Zucaritas sabor vainilla declaran menos azúcares de los que el laboratorio encontró. Estas cantidades van desde 1.8 gramos hasta 7.5 gramos extra por cada 100 mililitros, por lo que la Profeco advirtió que su información nutrimental no es veraz.
Por otro lado, la leche parcialmente descremada, ultrapasteurizada, adicionada de vitaminas (entre ellas A y D) sabor a chocolate de la marca Nestlé Nesquik incumple con la NOM-051-SCFI/SSA1-2010 al incluir la leyenda “CON COCOA” en la superficie principal de exhibición en un tamaño y tipografía más llamativos que la denominación, pues al ser una característica de su composición debe formar parte de la descripción del producto.
Luego de los hallazgos del Estudio de Calidad y en búsqueda de promover una cultura de consumo que contribuya al bienestar integral de las familias mexicanas, la Procuraduría recuerda a la población revisar la declaración nutrimental de los alimentos, reducir el consumo de productos con sellos octagonales que indiquen exceso de ingredientes dañinos para la salud y consultar con profesionales médicos las consecuencias de ingerirlos frecuentemente, especialmente en menores de edad.
Revisa la información completa en la edición 590 de la Revista del Consumidor en: https://revistadelconsumidor.profeco.gob.mx/.
Foto: Especial
cdch