El inicio de un nuevo año suele venir acompañado de ajustes fiscales que generan inquietud entre automovilistas y consumidores. En este contexto, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) informó que el precio de la gasolina no tendrá incrementos al arrancar 2026, aun cuando ya se publicaron las actualizaciones del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) por efectos inflacionarios.
La dependencia federal señaló que el ajuste al IEPS, que entrará en vigor el 1 de enero, no se reflejará en el precio final que pagan los consumidores en estaciones de servicio. Esto, luego de que en días recientes surgieran versiones sobre un posible encarecimiento del combustible tras la modificación de las cuotas del impuesto.
De acuerdo con lo publicado en el Diario Oficial de la Federación, el IEPS aplicable a los combustibles aumentó: en el caso de la gasolina Magna pasó de 6.45 a 6.70 pesos por litro; la Premium subió de 5.45 a 5.65 pesos, mientras que el diésel se ajustó de 7.09 a 7.36 pesos por litro. Sin embargo, Hacienda aclaró que estos cambios no implican, por sí mismos, un aumento automático en el precio al público.
La SHCP explicó que los ajustes forman parte del mecanismo anual de actualización por inflación y que existen instrumentos fiscales para amortiguar su impacto. Entre ellos se encuentra la estrategia federal para contener el precio de la gasolina regular, aplicada desde este año.
Dicha política establece como referencia que el precio de la gasolina Magna no supere los 24 pesos por litro en la mayor parte del país. El acuerdo fue formalizado entre autoridades federales y representantes del sector gasolinero, con la intención de reducir la volatilidad en los precios y dar mayor previsibilidad a los consumidores.
Según datos oficiales, durante los primeros meses de aplicación de esta estrategia, el precio promedio nacional de la gasolina regular se ubicó por debajo de ese límite, aunque con variaciones entre regiones y estaciones de servicio.
No obstante, esta medida no se aplica en las zonas fronterizas, donde los precios del combustible dependen de otros factores, como estímulos fiscales diferenciados y condiciones del mercado local. En esas regiones, el costo por litro puede presentar comportamientos distintos al resto del país.
Autoridades del sector energético también han señalado que la estabilidad en los precios ha tenido efectos indirectos en el consumo, como un mayor uso de estaciones formales frente a opciones irregulares, aunque especialistas advierten que este fenómeno depende de múltiples variables y no sólo del precio.
Foto ilustrativa
xmh