Venezuela anunció este jueves el comienzo de la liberación de un número importante de detenidos por motivos políticos, una medida que las autoridades describen como un “gesto unilateral de paz” y que incluye tanto a ciudadanos venezolanos como a extranjeros. La información fue difundida por Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, aunque sin detallar cuántas personas serán excarceladas ni sus identidades.
Rodríguez, quien además es hermano de la presidenta interina Delcy Rodríguez, aseguró que los procesos de liberación ya están en marcha, pero no especificó si se trata de liberaciones definitivas o condicionales. En su mensaje televisado, el legislador calificó la acción como un paso hacia la “consolidación de la paz y la convivencia pacífica” en medio de un contexto político reconfigurado tras recientes cambios de liderazgo en el país.
El anuncio ocurre en un momento de alta presión internacional y política interna para Venezuela. La medida fue presentada como un gesto separado y no coordinado con otros actores políticos, aunque Rodríguez agradeció la mediación de figuras internacionales, entre ellos el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y representantes de Catar.
Organizaciones de derechos humanos, como Foro Penal, calculan que más de 800 personas permanecían detenidas por presuntas razones políticas hasta finales de diciembre de 2025, incluidos decenas de extranjeros. Esta cifra coloca a Venezuela entre los países con mayor número de detenciones por motivos políticos en el hemisferio. Aunque algunas liberaciones recientes —como la de la activista Rocío San Miguel, encarcelada desde 2024— han sido confirmadas, aún no está claro cuántos de los presos serán realmente excarcelados en esta fase.
La incertidumbre alrededor de la medida ha generado reacciones encontradas. Por un lado, la oposición venezolana, familias de detenidos y grupos internacionales han visto la noticia como un posible paso hacia la desescalada de la crisis, especialmente tras la detención del expresidente Nicolás Maduro por autoridades estadounidenses. Por otro, defensores de derechos humanos han expresado cautela, recordando que la liberación de algunos presos no necesariamente indica una transformación estructural del sistema de justicia ni garantiza condiciones de debido proceso para todos los casos.
Además, la falta de listas oficiales, fechas concretas y criterios claros ha alimentado dudas sobre el alcance real de la iniciativa. Algunos analistas señalan que, históricamente, los anuncios de excarcelaciones en Venezuela han venido acompañados de limitaciones, condiciones o liberaciones parciales que no resuelven de fondo el problema de las detenciones arbitrarias por motivos políticos.
¿Interesado en conocer más sobre lo que sucede en Puebla? Haz clic aquí para explorar más noticias hoy.
foto ilustrativa
xmh