El negocio de la basura y su confinamiento final, se ha convertido en una verdadera “mina de oro” para la familia Abed, concesionaria del relleno sanitario de Puebla ubicado en la zona de Chiltepeque de la junta auxiliar de Santo Tomás Chautla en Puebla capital.
La ciudad y los municipios de la zona conurbada se han convertido en rehenes de esta familia, la cual ha impuesto su ley mediante contratos “leoninos”, signados por las diferentes autoridades municipales de la Angelópolis, quienes no se sabe a cambio de qué, han cedido siempre a las pretensiones de esta empresa.
Recientemente, por el cierre del relleno sanitario de San Andrés Calpan, siete municipios más han tenido que depositar sus desechos sólidos en este lugar, lo cual ha resultado sumamente lucrativo para el ayuntamiento de Puebla y la empresa concesionaria, quien se hace todavía más millonaria al recibir más ingresos de San Pedro, San Andrés Cholula, Amozoc, San Andrés Calpan, Cuautlancingo, Huejotzingo, Santa Clara Ocoyucan y Coronango, que depositan sus desechos en este lugar.
No se equivoca el gobernador Alejandro Armenta al pedirle al presidente municipal de Puebla, Pepe Chedraui, que se revise el contrato de concesión de la empresa de los Abed al considerar que se trata de un documento ventajoso para los empresarios, quienes además tienen el contrato del Centro Integral de Servicios de Puebla (CIS).
RESA la razón social bajo la cual los Abed manejan la concesión del relleno sanitario, obtuvieron dicho contrato en 1994 siendo alcalde de Puebla, Rafael Cañedo Benítez.
Dicha concesión se entregó por 15 años y por su extensión fue aprobada por el Congreso del Estado, siendo gobernador Manuel Bartlett Díaz, quien les dio a los Abed el manejo del relleno sanitario, la construcción del periférico de la ciudad y el manejo del equipo del futbol Puebla FC, el cual vistieron de naranja, los colores de su empresa Apycsa.
La concesión vencía en 2009, pero un año antes en 2008, la entonces presidenta municipal de Puebla, Blanca Alcalá y el entonces titular del Organismo Operador de Limpia Héctor Sulaimán, en ese entonces gente de la total confianza de Jorge Estefan, le otorgaron la ampliación de la concesión a los Abed.
En esta ampliación la empresa puso de rodillas a la administración municipal, al cambiar la fórmula mediante la cual se pagaba a esta empresa por manejar los desechos sólidos de la ciudad, lo cual incrementó las ganancias de los Abed en perjuicio de los poblanos y del Organismo Operador de Limpia de Puebla, cuyo presupuesto se disparó.
Pero lo peor aún estaba por venir, ya que en el 2022, al vencerse de nueva cuenta el título de concesión otorgado a RESA, vino una renovación por cinco años, todavía más ventajosa para este grupo, gracias a la administración de Eduardo Rivera Pérez y otra vez de Jorge Estefan Chidiac, quienes le pusieron en bandeja de plata las cosas a esta familia al señalar en el nuevo título que los incrementos en el costo de pago de la comuna a la empresa serían teniendo como tope máximo un 9 por ciento, superior a la inflación, pero adicionalmente dejaron abierta la posibilidad de que pudiera ser de más cada año, si ambas partes se ponían de acuerdo.
De hecho, existe una versión de que lo aprobado en cabildo y lo aprobado en el Congreso son dos títulos de concesión muy diferentes, eso es lo que se dice que hicieron, tendría que revisarse este tema, ya que ser cierto sería gravísimo.
Cabe señalar la complicidad que ha existido por parte de las diferentes autoridades municipales, principalmente las panistas, que encabezó Eduardo Rivera en 2011 a 2014 y de 2021 a 2024, para ver cómo se benefició a RESA en perjuicio de los poblanos.
Hoy Pepe Chedraui tiene la gran oportunidad de poner orden y, como se ha solicitado respetuosamente el gobernador, terminar con el negocio “leonino” de los Abed en el manejo de la basura de Puebla, el cual ha resultado reitero, una “mina de oro” para esta familia.
No se ponen de acuerdo Herberto y Cisneros. Dentro del proceso para renovar a la dirigencia del CCE Puebla, ya se comenzaron a dar reuniones en privado entre Herberto Rodríguez Regordosa y Juan Pablo Cisneros para declinar y sumar los votos de uno al otro, pero aún no se ponen de acuerdo, luego de que ambos creen que tienen la mayoría de los sufragios.
Que gane quien gane, el presidente del CCE, Héctor Sánchez, ha optado por mantenerse al margen, a pesar de que los contendientes afirman que está vinculado a la construcción… en realidad comercializa pintura y por ello en algunos momentos ha tenido contratos con gobiernos.
En contraste, Alberto Moreno Gómez Monroy siempre ha construido vivienda que comercializa entre privados y no tiene en más de dos décadas proyectos con el sector público, por lo que tampoco es el candidato del gobierno como dicen algunos yunquistas.
Es Germán. Como dijeran: no se hagan bolas, ya no hay vuelta de hoja, el próximo auditor superior del estado será Germán Reyna y Herrero. Es cuánto.
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clh