Portugal se encamina a una segunda vuelta presidencial poco común, luego de que ningún candidato lograra la mayoría necesaria en la primera ronda celebrada este domingo. El balotaje, programado para el 8 de febrero, enfrentará a un aspirante de centroizquierda y al líder de la extrema derecha, un escenario que refleja los cambios recientes en el mapa político del país.
Con resultados prácticamente definitivos, el socialista António José Seguro, de 63 años, se colocó en el primer lugar con 31% de los votos, mientras que el segundo sitio fue para André Ventura, dirigente del partido ultraderechista Chega, quien obtuvo 23.5%. La diferencia no fue suficiente para evitar una segunda ronda, algo que no ocurría en una elección presidencial portuguesa desde 1986.
Tras conocerse los resultados, Seguro llamó a concentrar el voto de los sectores democráticos y progresistas, apostando por una campaña de perfil moderado y conciliador. En contraste, Ventura celebró su pase al balotaje como una señal de hartazgo social y pidió a los electores no temer a un cambio en la conducción política del país.
Un resultado que sacude al escenario político
La primera vuelta dejó fuera de competencia a otros perfiles relevantes. El candidato respaldado por el gobierno, Luis Marques, terminó en la quinta posición, mientras que el independiente Henrique Gouveia quedó en cuarto lugar. En total, 11 aspirantes participaron en la contienda, lo que evidenció la fragmentación del voto, particularmente en los sectores conservadores.
Aunque el presidente de Portugal no cuenta con facultades ejecutivas, su papel no es menor. Puede actuar como árbitro político en momentos de crisis y tiene la facultad de disolver el Parlamento y convocar a elecciones legislativas anticipadas, lo que da peso al resultado del próximo balotaje.
Golpe político para el gobierno en turno
El ganador de la segunda vuelta sustituirá al conservador Marcelo Rebelo de Sousa, quien gobernó dos periodos consecutivos tras imponerse en primera ronda en elecciones anteriores. El primer ministro Luis Montenegro, que encabeza un gobierno minoritario, deberá convivir con un jefe de Estado que podría no pertenecer a su mismo bloque político.
Especialistas señalan que el avance del candidato socialista representa un revés para el actual gobierno. Encuestas previas al balotaje colocan a Seguro como favorito, mientras que Ventura, pese a su crecimiento electoral, enfrenta mayores resistencias en una segunda ronda.
El avance de la extrema derecha
Ventura ya había competido en la elección presidencial de 2021, cuando obtuvo poco menos del 12% de los votos. Desde entonces, su partido Chega ha incrementado su presencia política y se consolidó como la principal fuerza de oposición tras las legislativas de mayo pasado.
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xmh