Atlixco. – En el municipio de Atlixco avanza una micro excavación de entierros de al menos 80 personas en los salones y espacios del antiguo Hospital de San Juan de Dios, donde los especialistas analizan vestigios humanos recuperados en un área de aproximadamente 35 metros cuadrados.
Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia INAH, con apoyo de estudiantes de Antropología Física de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, realizan el estudio de un osario prehispánico localizado en Atlixco, donde se han identificado restos óseos de 80 individuos y más de 100 objetos cerámicos asociados.
Miguel Medina Jaen, investigador de la Dirección de Salvamento Arqueológico del INAH, detalló que el osario fue localizado en campo entre finales de 2018 e inicios de 2019, y ante el tiempo limitado del proyecto de salvamento, los vestigios fueron recuperados en bloque, junto con el sustrato que los cubría, para posteriormente realizar su micro excavación en un espacio habilitado con apoyo del ayuntamiento de Atlixco.
Se estima que 40 cuerpos están completos o en posición primaria, debido a procesos naturales y a prácticas prehispánicas de reutilización del espacio funerario. La mayoría de los individuos eran adultos de entre 20 y 50 años de edad al momento de su muerte, casi la mitad de los restos corresponde a mujeres y no se ha identificado presencia de infantes, lo que sugiere tratamientos mortuorios diferenciados.
Hasta el momento los análisis no han encontrado evidencias de sacrificio ritual, sin embargo, se identificaron deformaciones craneales intencionales, patologías dentales y óseas, así como dos casos con canales auditivos cerrados, rasgo asociado a personas que practicaban natación o buceo.
En varios entierros se localizaron ofrendas cerámicas como figurillas, malacates, platos y cajetes trípodes con decoraciones zoomorfas y antropomorfas. Estas piezas, fechadas entre los años 1100 y 1300 D.C. lo que sugiere que los individuos pertenecieron a un sector de alto estatus social y que posiblemente fueron inhumados en bultos mortuorios envueltos en petates.
Foto: Especial
cdch