Ciudad de México.- En los últimos años, los campos de fútbol llanero en distintas regiones del país se han convertido en escenarios de alto riesgo, al acumular más de medio centenar de ejecuciones desde 2018, lo que exhibe la vulnerabilidad en la que se encuentra la población civil incluso cuando realiza actividades deportivas.
Con el ataque registrado el 25 de enero en la comunidad Loma de Flores , en Salamanca , donde 11 personas fueron asesinadas, la cifra llegó a 56 homicidios ocurridos en canchas llaneras. Casi la mitad de las víctimas se concentra en esta zona del estado de Guanajuato , que suma 27 muertos , de acuerdo con un recuento de hechos documentados en los últimos años.
La agresión en Salamanca paralizó de inmediato la actividad futbolística profesional y recreativa en la región ante el temor de nuevos ataques. Entre las medidas adoptadas se incluyó la suspensión del partido entre Irapuato y Atlante , correspondiente a la Liga de Expansión , así como la reprogramación de los encuentros de la Liga TDP —equivalente a la cuarta división del fútbol organizado en México— y de diversos torneos amateurs en municipios vecinos.
Tres días después de la masacre, la Secretaría de Seguridad y Paz del gobierno de Guanajuato informó sobre la detención de al menos tres presuntos implicados en el ataque, atribuido al grupo delictivo conocido como Cártel Santa Rosa de Lima . Las capturas se realizaron en la misma zona donde, en agosto de 2020, fue detenido José Antonio Yépez Ortiz , “El Marro” , señalado como líder y fundador de esta organización criminal.
Las investigaciones apuntan a que, al menos, cinco de las personas asesinadas en el campo de fútbol pertenecían a una empresa de seguridad vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) , lo que sugiere una confrontación entre este grupo y el Cártel Santa Rosa de Lima por el control de la región .
Desde los primeros días del año, organizadores de ligas amateurs en Salamanca habían advertido a las autoridades sobre amenazas y cobro de piso relacionados con el uso de las canchas. En diversas canchas fueron colocadas cartulinas con mensajes del crimen organizados dirigidos a los usuarios de estos espacios deportivos, en los que se advertían extorsiones y exigencias de pago.
El recuento también registra hechos violentos en campos de fútbol llanero de otros estados del país, entre ellos Guerrero, Jalisco, Nuevo León, Zacatecas, Hidalgo, Chihuahua, Michoacán, Puebla, Querétaro y la Ciudad de México , donde se han documentado ataques armados en contextos similares.
Foto: Especial
Djs