Ciudad de México.- El anuncio de un concierto gratuito de Shakira en el Zócalo —previsto para el domingo 1 de marzo de 2026 a las 20:00 horas— se consolidó en los últimos días como uno de los eventos masivos más comentados en la capital, tanto por su carácter abierto al público como por las dudas que generó sobre su organización y financiamiento. Distintos reportes coinciden en que el evento se prepara mediante un esquema de colaboración entre iniciativa privada y el Gobierno de la Ciudad de México, con la expectativa de una asistencia muy alta en el Centro Histórico.
En la información difundida por medios, la versión central es que el concierto forma parte de una activación ligada al centenario de Grupo Modelo (fundada en 1925), por lo que la empresa asumiría los costos del espectáculo. En ese mismo planteamiento, la participación del gobierno local se enfoca en la coordinación y la gestión logística del espacio público para un evento de gran escala, sin que se reporte un pago directo con recursos públicos por la presentación.
El tema cobró impulso después de que Shakira confirmara la fecha y se reforzara la narrativa de que se trata de un evento “sin costo” para el público. En paralelo, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, difundió un mensaje para invitar a la población y subrayar que la ciudad se estaba alistando para recibir a la cantante. En esa invitación, vinculó el concierto con el arranque de actividades de marzo en torno al 8M, y retomó la frase “en la CDMX, las mujeres ya no lloran” como guiño a la referencia musical asociada a la artista.
Además del atractivo cultural, la conversación pública se ha movido hacia el impacto económico de un evento de esta dimensión. Proyecciones atribuidas a Canaco CDMX estiman una derrama económica de alrededor de 403 millones 613 mil pesos para el sector terciario, con efectos esperados en rubros como consumo, servicios y movilidad en el primer cuadro de la ciudad. En ese mismo contexto, se ha manejado la posibilidad de una asistencia de hasta 300 mil personas, cifra que ha sido citada como referencia de la magnitud esperada para la concentración en la Plaza de la Constitución.
El hecho de que el concierto se realice en el Zócalo —un espacio emblemático por su capacidad de convocatoria y por la logística que exige— coloca en primer plano los preparativos operativos: ordenamiento de accesos, coordinación de servicios y medidas para mantener condiciones de seguridad y movilidad ante la llegada de asistentes. En los reportes sobre la convocatoria, la autoridad capitalina aparece comunicando que la ciudad se encuentra en fase de organización para el evento, en una fecha que además coincide con un fin de semana de alta afluencia en el Centro Histórico.
En lo corporativo, la explicación más reiterada sobre el porqué del concierto apunta a que se trata de una celebración por el primer siglo de la cervecera, con una apuesta por un espectáculo de alto perfil en el “corazón” de la ciudad. Bajo ese encuadre, medios señalan que el patrocinio privado cubriría los costos del show, mientras el gobierno actúa como facilitador de la operación y de la instalación en el espacio público.
Descubre todo sobre noticias Puebla y de todo México visitando nuestra página principal.
Foto Especial
Djs