Ahora que la oposición, PAN y PRI, tiene la enorme oportunidad de capitalizar el enfado social con el proyecto del Cablebús, calla y obedece.
El domingo ambientalistas, representantes de organización cívicas y ciudadanos en general salieron a las calles a protestar contra la tala de más de 850 árboles que se pretende ejecutar para la instalación de este sistema de transporte.
Exigieron la presentación del proyecto ejecutivo de la obra y respetar lo que protege el Coremun. En otros tiempos, la oposición tomaría como suya la bandera ambientalista, pero algo pasa con Mario Riestra del PAN; y Xitlalic Ceja del PRI.
Ambos están domesticados.
No es la primera vez que ocurre en un sexenio.
Manuel Bartlett Díaz usó la cooptación para luego maniatarla. A los mecenas de la derecha les dio su magna obra y a los revoltosos de izquierda les mandó melones y sandias, por la vía de su secretario de Gobernación, Mario Marín y éste mediante su operador Javier López Zavala.

Melquiades Morales como gobernante quiso quedar bien con todos y acabó por deberle a la mayoría lo que le prometió. A los panistas clústers industriales y el Proyecto Milenio hasta que se le atravesó el Concho Colotla.
Mario Marín les entregó el manejo del Impuesto sobre nóminas, mediante un consejo que definía obras, como La Célula, en la región de Libres-Oriental la cual acabó como elefante blanco.
Todos pretendieron maniatar a la oposición mediante dádivas hasta que llegó Rafael Moreno Valle, quien sometió al PRI y domesticó a El Yunque.
Siempre aplicó la máxima: el mejor madrazo es aquel que no se da. Se llama amenaza.
Luis Miguel Barbosa trajo a raya a la oposición. Ni el PAN, PRI y PRD se atrevían a realizar la menor crítica, so pena de abrirles expedientes y meterlos a la cárcel.
Sergio Céspedes Peregrina es el gobernador que más feliz ha hecho a los opositores.
La pregunta ¿qué les sabe el gobernador Alejandro Armenta a los opositores para traerlos taaaaan calladitos?
clh