La tensión en la península coreana volvió a aumentar luego de que Corea del Norte realizara el lanzamiento de varios misiles hacia el mar cercano a su costa oriental, en un ejercicio militar que fue detectado por sistemas de vigilancia de Corea del Sur y Japón.
De acuerdo con información del Estado Mayor Conjunto surcoreano, el lanzamiento ocurrió el sábado 14 de marzo desde las inmediaciones de Sunan, en las afueras de Pyongyang. En total se detectaron alrededor de diez proyectiles que se dirigieron hacia el llamado Mar de Japón, conocido en Corea como Mar del Este.
Autoridades militares surcoreanas señalaron que los misiles recorrieron aproximadamente 350 kilómetros antes de caer en el mar. Por su parte, el Ministerio de Defensa japonés indicó que los proyectiles alcanzaron una altura cercana a los 80 kilómetros y terminaron fuera de la zona económica exclusiva japonesa.
Algunos analistas consideran que el ejercicio pudo no haber tenido los resultados esperados, debido a que los misiles habrían impactado relativamente cerca de la costa oriental de la península coreana. Sin embargo, hasta el momento no se han dado a conocer detalles técnicos sobre el tipo de armamento utilizado ni sobre el objetivo específico de la prueba.
El lanzamiento ocurrió pocas horas después de que fuerzas militares de Estados Unidos y Corea del Sur llevaran a cabo maniobras conjuntas en la región, actividades que con frecuencia generan reacciones por parte de Pyongyang.
Tras el ensayo, el gobierno surcoreano condenó la acción y la calificó como una provocación que contraviene resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, las cuales prohíben a Corea del Norte realizar pruebas con misiles balísticos.
Ante el episodio, las autoridades en Seúl anunciaron que mantendrán en vigilancia reforzada a sus fuerzas armadas y continuarán monitoreando cualquier movimiento militar adicional en la zona.
Especialistas en seguridad regional también han señalado que la cantidad de misiles lanzados en un solo ensayo no es habitual, lo que podría interpretarse como un mensaje político en medio de la actual dinámica militar en la región.
Foto ilustrativa
xmh