La interrupción del tránsito en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el comercio de petróleo, ha encendido alertas en todo el mundo. Cerca de 40 países hicieron un llamado a Irán para que permita el paso seguro de embarcaciones, luego de que la vía fuera bloqueada tras el conflicto iniciado el 28 de febrero entre Estados Unidos, Israel e Irán.
La reunión virtual, organizada por el Reino Unido el 2 de abril, buscó coordinar respuestas diplomáticas y evaluar medidas económicas y políticas para garantizar la libre circulación de bienes esenciales. La ministra de Exteriores británica, Yvette Cooper, acusó a Irán de “tomar como rehén a la economía mundial” y aseguró que los países participantes analizan posibles sanciones internacionales si persiste el bloqueo.
Estrecho de Ormuz: clave para el suministro energético mundial
Este estrecho conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y por él se transporta aproximadamente una quinta parte del petróleo global, convirtiéndolo en un eje vital para la economía mundial. Desde el inicio del conflicto, se han registrado:
- Incremento en los precios del crudo
- Impactos negativos en la economía global
- Riesgo de escasez de alimentos por retrasos en el transporte de fertilizantes y productos esenciales
En la reunión, varios países propusieron la creación de un corredor humanitario que permita la entrega de productos básicos, mientras se busca resolver la crisis sin que se agraven los riesgos para el comercio internacional.
Reacciones y presión internacional
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió en la reapertura inmediata y señaló que solo consideraría un alto al fuego cuando el estrecho esté “libre y despejado”. Por su parte, los Guardianes de la Revolución de Irán aseguraron que la vía permanecerá cerrada para sus “enemigos”, mientras que China responsabilizó a Estados Unidos e Israel del conflicto.
El Consejo de Cooperación del Golfo solicitó a la Organización de las Naciones Unidas autorización para el uso de la fuerza y garantizar la seguridad del paso, un tema que genera divisiones entre potencias con derecho a veto, como Rusia, China y Francia.
El Gobierno británico confirmó que la próxima semana se realizará una reunión de planificadores militares para evaluar opciones que permitan restablecer el tránsito seguro y proteger la estabilidad económica mundial.
Foto ilustrativa
xmh