El fallecimiento de la elefanta Chanchal ha reavivado el debate sobre el uso de animales en actividades turísticas y artísticas en India, luego de que el ejemplar fuera utilizado en una sesión fotográfica que generó controversia en redes sociales.
Los hechos ocurrieron en Jaipur, capital del estado de Rajastán, donde la elefanta fue pintada completamente de color rosa como parte de un proyecto visual impulsado por la fotógrafa rusa Julia Buruleva. La intención, según explicó la autora, era crear una serie de imágenes con un estilo llamativo inspirado en los colores tradicionales de la región.
Para llevar a cabo la sesión, Buruleva indicó que recorrió distintos lugares donde se mantienen elefantes hasta encontrar a quienes aceptaran participar. Posteriormente, el animal fue cubierto con pintura para lograr el efecto deseado. La fotógrafa ha defendido su trabajo señalando que el producto utilizado era orgánico y de uso común en celebraciones locales, por lo que, asegura, no representaba un riesgo.
No obstante, semanas después de la difusión de las imágenes, Chanchal murió, lo que provocó una ola de reacciones tanto de usuarios como de organizaciones defensoras de animales. Aunque hasta ahora no se ha establecido una relación directa entre la sesión y el fallecimiento, la cercanía temporal entre ambos hechos ha generado dudas y críticas.
Especialistas y activistas han señalado que el caso pone en evidencia posibles prácticas de explotación animal, especialmente al tratarse de un ejemplar de edad avanzada. En las fotografías difundidas, algunos observadores detectaron desgaste en los colmillos, un indicio que suele asociarse con elefantes longevos.
El caso también volvió a colocar en el centro de la discusión el papel de los elefantes en la industria turística de India. En estados como Rajastán, estos animales son utilizados de forma habitual en paseos, ceremonias y espectáculos, actividades que han sido cuestionadas por organizaciones que documentan condiciones de estrés, limitación de movimiento y uso intensivo.
Diversos grupos han advertido que muchos elefantes permanecen encadenados durante largos periodos o son sometidos a rutinas que no corresponden a su comportamiento natural, lo que puede afectar su salud física y emocional. En ese sentido, la muerte de Chanchal ha sido retomada como un ejemplo de los riesgos asociados a este tipo de prácticas.
Por su parte, autoridades locales informaron que el caso se encuentra bajo revisión. Las investigaciones buscan determinar si durante la sesión se incumplieron normas relacionadas con el bienestar animal o si existieron factores que pudieran haber influido en la muerte del ejemplar.
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xmh