Irán intensificó su ofensiva en Medio Oriente tras el ultimátum del presidente Donald Trump, lanzando drones y misiles contra Israel y Kuwait, en medio de una escalada que pone en riesgo el tránsito del estratégico estrecho de Ormuz, clave para el comercio energético global.
Los ataques se produjeron después de que Trump diera a Teherán un plazo de 48 horas para llegar a un acuerdo que desbloquee la vía marítima, bajo advertencias de desatar un “infierno” sobre Irán en caso de incumplimiento.
Las fuerzas armadas de Israel y Kuwait informaron que sus defensas aéreas interceptaron los proyectiles, mientras el conflicto, iniciado el 28 de febrero con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel, continúa afectando la región y la economía mundial.
En paralelo, la búsqueda de un aviador estadounidense se mantiene activa tras el derribo de un F-15 en el suroeste de Irán. Fuentes estadounidenses reportaron que uno de los tripulantes fue rescatado, mientras que el otro permanece desaparecido. Además, Irán afirmó haber derribado un A-10 de ataque terrestre en el Golfo.
El ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, encabezado por Abás Araqchi, advirtió que los ataques podrían generar una lluvia radioactiva afectando a capitales del Consejo de Cooperación del Golfo, y condenó cualquier agresión a las instalaciones nucleares. La OIEA y Rusia también manifestaron su preocupación y exigieron la interrupción inmediata de los bombardeos.
Los ataques han alcanzado infraestructura industrial, incluyendo una cementera y una planta petroquímica, causando varias muertes en Irán. En Líbano, donde Israel enfrenta al movimiento proiraní Hezbolá, murieron dos niñas y al menos 40 personas resultaron heridas, mientras que un soldado israelí murió en combate, sumando 11 militares fallecidos desde inicios de marzo en la zona.
¿Interesado en conocer más sobre lo que sucede en Puebla? Haz clic aquí para explorar más noticias hoy.
foto ilustrativa
xmh