En 2026, las transferencias electrónicas están bajo la lupa de las instituciones financieras y del propio SAT, como parte de las medidas para detectar operaciones irregulares. Esto no implica que esté prohibido mover grandes cantidades de dinero, pero sí que ciertos movimientos generan alertas automáticas.
Por ejemplo, los depósitos en efectivo que superan los 15 mil pesos mensuales son reportados por los bancos. Además, si una persona acumula más de 600 mil pesos al año por conceptos como donaciones, préstamos o premios, está obligada a incluirlos en su declaración anual.
Familia directa: sin impuesto, pero con comprobación
Uno de los puntos clave es el parentesco. Las transferencias entre familiares en línea directa —padres, hijos o cónyuges— están exentas del Impuesto Sobre la Renta (ISR), sin importar el monto. Esto significa que no se paga impuesto, pero sí es necesario comprobar el origen del dinero.
En cambio, cuando se trata de familiares como hermanos, tíos o primos, la situación cambia. Solo están exentas las cantidades que no rebasen el equivalente a tres UMAs anuales (alrededor de 120 mil pesos). Si se supera ese monto, el excedente podría generar impuestos.
Donación o préstamo: no es lo mismo
Otro aspecto relevante es definir correctamente la naturaleza del dinero transferido. No es igual una donación que un préstamo, aunque ambas opciones sean comunes entre familiares.
En el caso de los préstamos, se recomienda contar con un contrato por escrito, incluso si se trata de un acuerdo informal. Esto ayuda a evitar que el SAT lo considere como un ingreso no declarado. Para las donaciones, especialmente cuando son cantidades altas, también es conveniente dejar constancia documental.
Frecuencia de transferencias también cuenta
No solo los montos elevados pueden llamar la atención de la autoridad fiscal. Las transferencias frecuentes, aunque sean por cantidades menores, pueden ser revisadas si no existe claridad sobre su origen o propósito.
Por ello, es importante incluir conceptos claros en las transferencias y conservar comprobantes bancarios. Estos documentos pueden ser clave en caso de una revisión fiscal.
Cómo evitar problemas con el SAT
Especialistas recomiendan actuar con transparencia en cualquier movimiento financiero. Si se reciben cantidades importantes, es mejor verificar si existe la obligación de declararlas, sobre todo cuando se rebasa el umbral anual establecido.
También es fundamental guardar contratos, recibos y documentos de respaldo. Más allá de cumplir con la ley, esto brinda certeza y evita complicaciones futuras.
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