Coxcatlán, Pue.-El ingenio de Calipam iniciará este martes su proceso de subasta, luego de quedar formalmente sin propietario tras declararse en quiebra, situación que mantiene en incertidumbre a decenas de trabajadores y productores de caña por los adeudos pendientes.
De acuerdo con lo que se ha dado a conocer, la empresa dejó de pertenecer a Francisco García González, luego de que se confirmara su situación legal dentro del proceso de concurso mercantil, lo que abre paso a la venta de sus activos bajo la supervisión de un síndico.
Entre los principales interesados en adquirir el ingenio se encuentran las compañías Cargill y BBVA, cuyos representantes ya han sostenido acercamientos con trabajadores en reuniones realizadas recientemente en la Ciudad de México. En estos encuentros, se expuso la situación financiera de la factoría y se plantearon posibles escenarios para su reactivación.
El secretario del Sindicato de Obreros del Ingenio de Calipam, Luis Alonso Vargas, informó que como parte del proceso previo a la subasta, se permitirá el ingreso de un valuador que determinará el estado físico y el valor de las instalaciones, paso fundamental para concretar la operación de venta.
Actualmente, el ingenio permanece sin actividad desde diciembre de 2024, cuando estalló una huelga que marcó el inicio de su crisis operativa. Este cierre ha generado un impacto significativo en la economía de la Sierra Negra, afectando no solo a los trabajadores, sino también a transportistas, cortadores de caña, proveedores y comercios que dependían de su funcionamiento.
En cuanto a los adeudos, se informó que la empresa mantiene una deuda superior a los 30 millones de pesos con trabajadores, mientras que a productores de caña se les deben más de 55 millones, lo que ha intensificado la preocupación entre las familias que dependen de esta actividad.
A pesar del panorama, los obreros han mantenido el resguardo de las instalaciones durante este tiempo y actualmente realizan labores de limpieza y mantenimiento, con la expectativa de facilitar la inspección y eventual reactivación del ingenio.
Asimismo, se dio a conocer que existe un proyecto que contempla no solo la reanudación de la producción de azúcar, sino también la operación de la alcoholera ubicada en el mismo complejo, con la intención de reactivar la planta en un periodo aproximado de tres meses, en caso de concretarse la venta.
Los trabajadores señalaron que serán cautelosos en las negociaciones con la empresa que resulte compradora, priorizando tanto la continuidad laboral como el pago de los adeudos pendientes.
Mientras tanto, la población de Calipam y zonas aledañas se mantiene a la expectativa del resultado de la subasta, confiando en que este proceso permita rescatar una de las principales fuentes económicas de la región.
Foto: Yomara Pacheco
cdch