Los mercados bursátiles en México terminaron la jornada de este jueves con pérdidas, interrumpiendo una racha positiva de tres sesiones consecutivas al alza. El retroceso estuvo influido por un entorno internacional incierto y por la reciente evaluación de las principales agencias calificadoras sobre la economía mexicana.
El índice principal de la Bolsa Mexicana de Valores, el S&P/BMV IPC, registró una caída de 0.74%, ubicándose en 68,384.41 puntos. En paralelo, el índice de la Bolsa Institucional de Valores, el FTSE BIVA, retrocedió 0.66% para cerrar en 1,368.72 unidades.
Al interior del mercado, la mayoría de las emisoras cerraron en terreno negativo. Entre las caídas más relevantes destacaron los títulos de GCC, con una baja de 4.19%, seguidos por Grupo Bimbo, que retrocedió 3.03%, y Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP), con una disminución de 2.97%.
El comportamiento de los mercados locales estuvo influido por un entorno internacional marcado por declaraciones cruzadas en torno a una posible negociación entre Irán y Estados Unidos sobre material nuclear. Mientras versiones iniciales apuntaban a una eventual entrega de reservas de uranio, autoridades iraníes negaron que exista un acuerdo en ese sentido, lo que añadió volatilidad a la percepción global de riesgo.
Este tipo de tensiones geopolíticas suele impactar a los mercados financieros, ya que incrementa la incertidumbre sobre el suministro energético, las relaciones diplomáticas y el comportamiento de las principales economías del mundo. En este contexto, los inversionistas optaron por una postura más cautelosa durante la jornada.
A nivel local, el mercado también reaccionó a la reciente decisión de la agencia Moody's Ratings, que ajustó la calificación soberana de México a “Baa3”, el nivel más bajo dentro del grado de inversión. Esta revisión se sumó a la postura previa de S&P Global, que modificó la perspectiva de la calificación “BBB” a negativa.
Analistas señalan que este tipo de ajustes no implica una pérdida inmediata de acceso a financiamiento internacional, pero sí puede influir en la percepción de riesgo de los inversionistas y en el costo de la deuda en el mediano plazo.
Foto ilustrativa
xmh