Las protestas estudiantiles volvieron a tomar fuerza en la capital del país luego de que alumnos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) intensificaran sus movilizaciones este jueves, con acciones que incluyeron presencia en instalaciones de Canal Once, donde incluso advirtieron la posibilidad de tomar el edificio si no reciben respuesta a sus demandas.
El ambiente de inconformidad se concentró en una jornada simbólica para la comunidad politécnica, en el marco del Día del Estudiante Politécnico, en la que participaron alumnos provenientes de distintas unidades académicas como el Casco de Santo Tomás, Zacatenco y la Vocacional 6, quienes denunciaron que sus exigencias no han sido atendidas por autoridades educativas ni federales.
Durante el transcurso del día, los contingentes realizaron distintas acciones de presión, entre ellas bloqueos viales y concentraciones frente a medios públicos. El punto más álgido se registró en las instalaciones de Canal Once, donde los estudiantes permanecieron por varias horas mientras exigían atención directa a su pliego petitorio.
De acuerdo con los propios manifestantes, sus demandas no son nuevas y han sido entregadas previamente a instancias del gobierno federal, particularmente a la Secretaría de Gobernación (Segob), sin que hasta el momento —aseguran— exista una respuesta clara o acuerdos concretos que atiendan sus inquietudes.
Entre las principales exigencias del movimiento estudiantil se encuentra la solicitud de destitución del director general del IPN, Arturo Reyes Sandoval, además de la atención urgente a denuncias relacionadas con presuntos casos de acoso dentro de la institución. A ello se suman peticiones de incremento presupuestal y mejoras en infraestructura educativa, condiciones que los alumnos consideran necesarias para el funcionamiento adecuado del sistema politécnico.
La movilización también generó afectaciones en la movilidad de la zona de Circuito Interior, donde se registró un bloqueo parcial antes del arribo de los estudiantes a Canal Once. Posteriormente, los manifestantes se concentraron en el exterior del canal público, donde la situación se mantuvo durante varias horas en un ambiente de tensión contenida, aunque sin reportes de enfrentamientos mayores.
En el desarrollo de la protesta, un grupo de alumnos logró ingresar al estacionamiento de la televisora con la finalidad de grabar un mensaje dirigido a autoridades federales. De acuerdo con lo reportado en el lugar, este acceso se habría realizado con autorización del propio canal, bajo el compromiso de difundir el contenido dentro de su programación.
Mientras tanto, personal de la televisora resguardó accesos y áreas estratégicas del inmueble, en tanto se mantenían conversaciones para evitar una escalada del conflicto. Aunque no se informó de un acuerdo inmediato, la presencia de ambas partes permitió contener la situación sin que se registraran daños mayores a las instalaciones.
En paralelo, comenzó a circular en redes sociales una convocatoria dirigida a la comunidad politécnica para organizar guardias y resguardar las instalaciones de Canal Once. En dicho llamado se solicita a los participantes llevar víveres, artículos de higiene y mantener difusión constante de información relacionada con el movimiento.
La convocatoria también establece que únicamente estudiantes del IPN deben participar, solicitando identificación para formar parte de las actividades de resguardo, lo que sugiere una organización interna más estructurada dentro del movimiento.
Hasta el momento, las autoridades educativas no han emitido un posicionamiento amplio sobre las exigencias planteadas, mientras que la comunidad estudiantil advierte que mantendrá las movilizaciones en caso de no obtener una respuesta formal a su pliego petitorio en los próximos días.