La llamada “Luna azul” podrá observarse a finales de mayo en gran parte del territorio nacional, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan. Se trata de un fenómeno astronómico poco frecuente que ocurre aproximadamente cada dos o tres años, cuando se registran dos lunas llenas dentro del mismo mes calendario.
La próxima ocurrirá la noche del 31 de mayo de 2026, y de acuerdo con información de sitios especializados en astronomía como NASA y divulgadores como Star Walk, no implica que la Luna cambie de color, sino que se trata de una coincidencia del calendario lunar. A pesar de su nombre, el satélite natural mantendrá su tonalidad habitual, aunque en ciertos momentos podría percibirse con matices anaranjados o rojizos al estar cerca del horizonte, debido a efectos de la atmósfera terrestre.
Este tipo de fenómeno ha llamado la atención desde hace siglos, al grado de que en el idioma inglés se popularizó la expresión “Once in a Blue Moon”, utilizada para referirse a eventos poco comunes. En realidad, la “Luna azul” no es más brillante ni distinta físicamente, sino una forma de nombrar su repetición dentro de un mismo mes.
En México, la visibilidad será prácticamente nacional, es decir, podrá apreciarse en los 32 estados, aunque la experiencia dependerá directamente del clima y la contaminación lumínica de cada región. Los mejores escenarios para observarla se esperan en zonas del norte y noroeste del país, donde el cielo suele ser más despejado durante esta temporada.
Estados como Sonora, Chihuahua, Baja California y Coahuila podrían ofrecer las condiciones más favorables, especialmente en áreas alejadas de las ciudades. Sitios como desiertos, sierras y comunidades rurales se perfilan como puntos ideales para apreciar el fenómeno con mayor claridad. También se prevé buena visibilidad en algunas regiones costeras de Quintana Roo y Yucatán, donde el horizonte abierto permite observar el ascenso de la Luna sobre el mar.
En contraste, zonas urbanas con alta contaminación lumínica como la Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey podrían dificultar la observación, aunque el fenómeno seguirá siendo visible a simple vista si el cielo está despejado.
De acuerdo con cálculos astronómicos, la Luna comenzará a apreciarse poco después del atardecer del 31 de mayo. El mejor horario para observarla en México será entre las 19:00 y 22:00 horas, mientras que su punto de mayor visibilidad ocurrirá alrededor de las 03:46 de la madrugada del 1 de junio.
Especialistas recomiendan buscar espacios abiertos como miradores, playas o zonas rurales para mejorar la experiencia visual. Aunque no es necesario contar con telescopio, el uso de binoculares puede ayudar a distinguir con mayor detalle los cráteres y relieves de la superficie lunar.
Este tipo de eventos astronómicos suele generar interés en redes sociales, ya que cuando la Luna se encuentra cerca del horizonte puede parecer más grande debido a un efecto óptico conocido como “ilusión lunar”, lo que la convierte en un fenómeno atractivo para la fotografía nocturna.
En caso de que el clima lo permita, millones de personas en el país tendrán la oportunidad de observar un espectáculo natural que, aunque no es raro en términos astronómicos, sí representa uno de los eventos más llamativos del calendario lunar de este año.
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xmh