Con corte al mes de mayo de 2026, más de mil 500 hectáreas de cultivo se vieron afectadas en el estado de Puebla, derivado de las lluvias atípicas y fuertes vientos que se registraron en las últimas semanas; sin embargo, se destinó un recurso económico como parte del plan de contingencia.
Durante la conferencia matutina de este martes, la titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), Ana Laura Altamirano Pérez, el impacto del cambio climático se reflejó principalmente en hortalizas.
En el caso de los frutales, explicó que aunque el granizo suele causar daños, la planta alcanza a recuperarse rápidamente, por lo tanto, no han tenido pérdidas al 100 por ciento.
“Entendemos que los productores de repente se preocupan, pero precisamente esta parte de los fertilizantes, conlleva a que se puedan recuperar de manera rápida”, dijo.
Con ello, afirmó que no compromete la producción de fruta y los insumos para la temporada de los chiles en nogada, toda vez que se trabaja de la mano de las 61 delegaciones para que se cubran estos incidentes.
La bolsa original del Programa de Atención a Siniestros es de 30 millones de pesos, cuyos recursos que se entregan de manera directa dependiendo del tipo de cultivo, por ejemplo si es básico o completo.
Tan solo en febrero de este año, las bajas temperaturas generaron afectaciones en los municipios de Tlahuapan, San Salvador el Verde, Chiautzingo, Domingo Arenas y Huejotzingo, pertenecientes a dos microregiones del estado.
El registro preliminar en ese entonces fue de 430 hectáreas dañadas, que impactaron cultivos como calabacita, cilantro, haba, col, coliflor, chícharos; así como frutales entre los que se encuentran durazno, ciruela, capulín, tejocote, frutos rojos y limón.
Foto: Especvial
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