Atlixco.– La herida sigue abierta. A punto de cumplirse 16 años del escándalo financiero que marcó a miles de familias en esta región, víctimas del fraude inmobiliario de SITMA continúan en la incertidumbre y sin una solución clara por parte de las autoridades.
El caso, encabezado por el empresario hoy encarcelado Leonardo Tiro Moranchel, dejó un saldo de más de 3 mil personas defraudadas. Y muchas de ellas originarias de Atlixco quienes invirtieron sus ahorros con la promesa de adquirir terrenos o viviendas que nunca fueron entregados en condiciones legales.
A lo largo de más de una década y media el reclamo ha sido constante. Sin embargo, la falta de avances concretos en la recuperación del patrimonio ha generado frustración, enojo y desgaste entre los afectados.
Martha Alatriste, representante del grupo de defraudados, reiteró el llamado urgente a la Fiscalía General del Estado (FGE) para que atienda lo que calificó como una “cuenta pendiente con la justicia”.
La situación se ha agravado en los últimos meses. De acuerdo con los denunciantes varios de los inmuebles en disputa están siendo invadidos por terceros lo que incrementa el riesgo de que las propiedades se pierdan definitivamente ante la inacción de las autoridades responsables de su resguardo y regularización.
Este nuevo escenario no solo representa un golpe adicional para quienes ya fueron víctimas del fraude, sino que también pone en evidencia vacíos en la protección legal de los bienes asegurados, así como la lentitud en los procesos judiciales relacionados con delitos patrimoniales de gran escala.
El caso SITMA se mantiene como uno de los episodios más prolongados de fraude inmobiliario en la entidad poblana. A 16 años de distancia las promesas de justicia siguen sin concretarse, mientras las víctimas envejecen y ven diluirse la esperanza de recuperar lo que alguna vez confiaron a un proyecto que terminó por convertirse en sinónimo de engaño.
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cdch