El consumo de plataformas de streaming en México continúa siendo amplio, pero los hábitos de los usuarios están cambiando. Cada vez es más común que las personas contraten un servicio por algunos meses, vean el contenido que les interesa y posteriormente cancelen para probar otra opción. Esta dinámica ha provocado un aumento en la rotación de suscriptores dentro del mercado de video bajo demanda.