La histórica celebración del Domingo de Ramos no pudo realizarse en la Iglesia del Santo Sepulcro, luego de que autoridades de Israel restringieran el acceso al recinto en medio del conflicto que involucra también a Irán y Estados Unidos.
De acuerdo con el Patriarcado Latino de Jerusalén, la medida impidió por primera vez en siglos que se celebrara esta misa en uno de los templos más sagrados del cristianismo, lo que calificó como un hecho grave y sin precedentes.