El régimen del Talibán aprobó una modificación al Código Penal en Afganistán que autoriza a los hombres a ejercer castigos físicos contra esposas e hijos, siempre que no existan lesiones visibles. La medida, contenida en el artículo 32 de la nueva normativa, ha sido señalada por activistas como una legalización de la violencia doméstica.