Marina Herrera Aragón (algunos la colocan como Herrera de Carrillo; porque se casó en segundas nupcias con el caricaturista David Carrillo, fundador de la Sociedad Mexicana de Caricaturistas) fue nombrada con el sobrenombre comercial de Marilú, La Muñequita que Canta. Mote que se probaría a sí, verídico, pues desde que comenzó a hacerlo, nunca dejó de cantar hasta prácticamente el día de su fin vital. Muñequita, guapa, agradable, simpática, hermosa, en la juventud; muñeca atractiva y sensual en la mediana edad; muñequita vieja, anciana muñequita, hacia el final.