Un número desconocido aparece en la pantalla del celular y, en cuestión de segundos, vuelve la duda: contestar o ignorar. Para muchos mexicanos, esta escena se repite a cualquier hora del día y se ha convertido en una molestia constante. Lo que pocos saben es que rechazar la llamada no siempre ayuda a detener el acoso telefónico, y en algunos casos puede provocar justo lo contrario.