Xoxtla, Pue.— Bajo el sol de octubre, cuando la tierra comienza a oler a vísperas de Todos Santos, un grupo de campesinos del municipio de Xoxtla, ubicado en la periferia de la zona metropolitana de la capital del estado, decidió por primera vez sembrar flor de cempaxúchitl en varias hectáreas de su territorio.
Los surcos, alineados con precisión y cuidados con manos expertas, representan mucho más que una simple cosecha. Son el reflejo de una nueva etapa en la agricultura local en la que la tradición y la innovación caminan de la mano.