Este 2026 el Departamento de Estados Unidos pondrá en marcha un programa piloto que obliga a ciudadanos de determinados países a depositar una fianza reembolsable de entre 5,000 y 15,000 dólares como condición para obtener una visa B1 (negocios) o B2 (turismo).
La medida busca reducir las tasas de “overstay” (permanencia más allá del tiempo autorizado) y asegurar el cumplimiento de las condiciones de estancia.