Artabán, el cuarto Rey Mago que no pudo llegar a Belén, pero fue recompensado

Por leticiam , 4 Enero 2026
Sumario
Fue avisado de la buena nueva
Cuerpo de la Nota

La noche de Reyes es esperada por miles de niños y tiene su origen en la visita que los Magos de Oriente le hicieron a Jesús para ofrecerle tres regalos: Oro, incienso y mirra. 

Sin embargo, pocos conocen que no fueron tres reyes magos, si no cuatro los que visitarían al Niño Jesús. 

Se trata de Melchor, Gaspar, Baltazar y Artabán, el cuarto Rey Mago, que nunca llegó a su destino y que, aun así, fue recompensado.

Artabán era un hombre de largas barbas, ojos nobles y profundos, tenía el don de enterarse, por medio del oráculo, de algunos sucesos que para los demás pasaban desapercibidos. Y aunque advirtió la llegada al mundo de un ser de luz que traería el perdón de los pecados. 

Este rey mago fue avisado de la buena nueva, en la que se confirmaba la noticia del próximo nacimiento y en la que era invitado a emprender el viaje desde Borsippa, donde se reunirían los cuatro Reyes y serían guiados por una estrella de luz resplandeciente.

Pero en el camino se encontró con un hombre que habían asaltado y no dudo ni un momento en ayudarlo, entregándole un diamante cuyo fin era otro, hecho que hizo que se atrasara y sus compañeros decidieron marcharse. 

Cuando por fin llega Artabán a Belén, sucio, cansado y con la ropa casi destrozada. Nuestro Rey Mago pregunta por lo otros Reyes, pero no tiene noticia de ellos, de lo que sí se enteró fue de la persecución y masacre que había iniciado el rey Herodes contra todos los niños menores de dos años.

Entonces vio a un soldado que estaba a punto de terminar con la vida de un niño, por lo que le ofreció una de las joyas, el rubí, a cambio de la vida del pequeño. No obstante, el jefe del soldado se dio cuenta del trato y encarceló a Artabán, quien permaneció preso cerca de 30 años.

Una vez pasado el tiempo, y estando Artabán viejo, ciego y cerca de la muerte, es liberado por los soldados.

Estando libre, caminaba por las calles sucias y llenas de dolor, pero también de esperanza. La gente estaba a punto de crucificar a un falso profeta que ha ofendido a Dios diciendo que es su hijo, es decir, Jesús.  

Artabán continúa caminando y es atraído por el ruido que provoca la subasta de una jovencita, quien era vendida como esclava y nuestro Rey Mago, quien ya no posee nada, conmovido recuerda que le queda una joya, así que la ofrece a cambio de la libertad de la muchacha.

Unos minutos después el hombre cansado y a punto de morir cae al piso, cuando escucha una voz del cielo que le agradece todo lo que ha hecho, Artabán no entiende, y la voz responde: “lo que hiciste por mis hermanos, lo has hecho por mí”.

 

Descubre todo sobre noticias Puebla y de todo México visitando nuestra página principal.

Foto Archivo 

LMR

Etiquetas

Galería de Imagenes
Imagen
,
Contador
47
Publicar en
Sección
valoracion
0