Los Ángeles, Estados Unidos. – Aunque han pasado casi tres décadas desde el estreno de Batman y Robin , George Clooney continúa reconociendo que aquella película sigue siendo uno de los momentos más incómodos de su carrera. En una entrevista reciente, el actor estadounidense volvió a referirse con humor y autocrítica a su paso por la cinta dirigida por Joel Schumacher , un proyecto que fue duramente cuestionado por la crítica y los fanáticos del superhéroe.
Entre risas, Clooney recordó las dificultades que encontró durante el rodaje, especialmente por el incómodo traje de Batman , que le impedía moverse con libertad. "No fue el rodaje más divertido debido al traje. Era muy doloroso y no podías moverte. Tenía que recostarme en una tabla mientras Joel Schumacher me daba indicaciones por un micrófono", comentó el actor, recordando con ironía los momentos de filmación.
El intérprete explicó que esa experiencia le permitió anticipar el fracaso comercial y artístico de la cinta, estrenada en 1997. "Me enderezaban, decía 'Soy Batman', y luego me bajaban de la tabla. En ese momento debí haber entendido que la película no iba a ser un éxito. Me da vergüenza haberla hecho", confesó entre bromas.
Clooney también se refirió al polémico diseño del traje, conocido por los fanáticos como el de los “ batipezones ”, un detalle que desde entonces se ha convertido en un símbolo del exceso visual de aquella producción. Fiel a su estilo sarcástico, el actor ironizó al respecto: "Batman tiene pezones, viejo. ¿Cómo crees que alimenta a los pequeños murciélagos? Así que no quiero escuchar más tonterías. Fui el mejor Batman, ya lo sabes", bromeó.
A pesar de su tono humorístico, las declaraciones de Clooney reflejan la distancia que él mismo ha tomado frente a uno de los papeles más críticos de su trayectoria, un personaje que, paradójicamente, contribuyó a consolidar su fama internacional y lo llevó a ser considerado años más tarde como uno de los actores más versátiles de Hollywood.